En un contexto global marcado por el agravamiento de las crisis ambiental y civilizatoria, que llega consigo la emergencia climática, la destrucción acelerada de la biodiversidad, la profundización de la crisis anti-democrática y las crisis asociadas al agotamiento del agua por la contaminación, el sobreuso y el acaparamiento por parte de algunos pocos, se requiere pensar y actuar hacia una transformación profunda de las relaciones con la Naturaleza, es decir, tanto con los ecosistemas como con los demás seres humanos organizados
